El tiempo se paró en aquel banco

El Relojero perdió su taller, su casa y su rutina

El Relojero 12/03/2026 6 min de lectura

El tiempo se paró en aquel banco

Cómo se sostiene la identidad cuando desaparece todo lo que la ordenaba.

Arreglaba el tiempo de los demás y el mío se me detuvo.

Durante treinta años, el Relojero arregló el tiempo de los demás en un pequeño taller. Una mala racha lo dejó sin negocio, sin casa y sin la rutina que ordenaba sus días.

Sentado en un banco, descubrió que la identidad pesa más de lo que parece. Reconstruirla, dice, es como reparar un mecanismo antiguo: con paciencia y con buena luz.

Herramientas del antiguo taller.
Herramientas del antiguo taller. — Foto: Archivo Hablando con lobos