Hablar fue el principio
Dani y el largo camino de nombrar lo que duele
Sobre salud mental, vergüenza y la fuerza de poner palabras.
El día que dije en voz alta lo que me pasaba, dejó de pesar el doble.
Dani tenía diecinueve años cuando un diagnóstico lo cambió todo. Durante mucho tiempo calló por vergüenza, convencido de que nadie podría entenderlo.
El primer paso fue nombrarlo. Asegura que el día que habló en voz alta de lo que le ocurría, el peso se repartió y dejó de cargarlo solo.