La calle también enseña
Marcos pasó siete años sin techo y hoy acompaña a quien empieza ese camino
Una conversación sobre la supervivencia, la dignidad y lo que se aprende cuando no queda nada.
En la calle aprendes a leer a la gente en dos segundos. Es cuestión de supervivencia.
Marcos habla despacio, eligiendo cada palabra. Cuenta que los primeros meses sin techo fueron los más duros, no por el frío, sino por la sensación de volverse invisible para el resto.
Con los años aprendió a moverse, a buscar recursos y a tender la mano a otros. Hoy acompaña a quienes empiezan ese mismo camino y asegura que escuchar, sin juzgar, ya es una forma de ayudar.