Las manos que me sostuvieron
Tomás y las personas que apostaron por su segunda oportunidad
Quién aparece cuando todo el mundo se aparta.
No me salvó un programa. Me salvó alguien que no me soltó la mano.
Tomás enumera con gratitud a las personas que apostaron por él cuando casi nadie lo hacía. No fueron grandes gestos, sino presencias constantes.
Dice que no lo salvó un programa, sino alguien que no le soltó la mano en el momento justo. Por eso ahora intenta ser esa mano para otros.