Lo que la adicción se llevó
Luz habla de recaídas, culpa y del día que pidió ayuda
Un relato honesto sobre tocar fondo y la lenta tarea de reconstruirse.
No dejas el consumo un día. Lo dejas cada mañana, otra vez.
Luz no esconde nada. Habla de las recaídas, de la culpa y de las noches en que pensó que no había salida. También de la mañana en que, por fin, pidió ayuda en voz alta.
La recuperación, dice, no es una línea recta. Es una decisión que se renueva cada día, sostenida por un grupo de personas que la entienden sin pedirle explicaciones.
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