Un techo no es un hogar

Amparo y la pobreza que llega sin avisar

Amparo 15/04/2026 5 min de lectura

Un techo no es un hogar

Trabajó toda su vida y aun así estuvo a punto de perderlo todo.

Nadie te enseña a pedir ayuda cuando siempre fuiste tú quien la daba.

Amparo trabajó toda su vida y nunca imaginó verse al borde de la exclusión. Una sucesión de golpes la dejó sin red en cuestión de meses.

Lo más difícil, confiesa, fue aprender a pedir. Acostumbrada a ser quien sostenía a los demás, tuvo que aceptar que también ella necesitaba que la sostuvieran.

Amparo en el comedor social del barrio.
Amparo en el comedor social del barrio. — Foto: Archivo Hablando con lobos